Había una nena que tenía un pantalón con un agujerito, pero no se había dado cuenta.
La nena tenía un perro llamado Raflet. Como Raflet era y es muy inteligente, enseguida se dio cuenta que la nena ya no usaba el pantalón.
Raflet tenía una casa para él solo. Un día agarró el pantalón de la nena y se lo llevó y de un agujerito se le hicieron muchos más. Raflet tenía la casa muy sucia.
Otro día la nena lo sacó a pasear para que caminara un rato. Su mamá, que estaba aburrida, salió al patio y vio que en la casa de Raflet había un pantalón. Lo sacó, lo lavó, lo secó y se puso a buscar alguna cosita para que no se le noten los agujeritos al pantalón. Buscó y buscó y encontró una nena de tela con un gato, una luna, un sol y seis botones. Y lo arregló.

Imágen inspiradora: Amazing Wallpapers by VladStudio
La nena tenía un perro llamado Raflet. Como Raflet era y es muy inteligente, enseguida se dio cuenta que la nena ya no usaba el pantalón.
Raflet tenía una casa para él solo. Un día agarró el pantalón de la nena y se lo llevó y de un agujerito se le hicieron muchos más. Raflet tenía la casa muy sucia.
Otro día la nena lo sacó a pasear para que caminara un rato. Su mamá, que estaba aburrida, salió al patio y vio que en la casa de Raflet había un pantalón. Lo sacó, lo lavó, lo secó y se puso a buscar alguna cosita para que no se le noten los agujeritos al pantalón. Buscó y buscó y encontró una nena de tela con un gato, una luna, un sol y seis botones. Y lo arregló.

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